3 señales de que tu gato es posesivo y cómo solucionarlo
Así podrás hacer que tu gato sea más abierto a la socialización con otros animales y personas
Cada vez es más común que los gatos se vuelvan la mascota más querida por diferentes personas, pero a diferencia de los perros, los felinos son de un caracter distinto, mostrando celos y un sentimiento de posesión como los propios humanos, algo que puede llegar a salirse de control.
A pesar de que este sentimiento de apego y posesión puede llegar a verse con ternura, en algunas ocasiones puede conllevar a un gran peligro para el cuidador y quienes comparten un espacio con ellos.
Una de las principales señales de que tu gato es posesivo son los repentinos cambios de humor, ya que cuando los felinos se sienten abandonas o desplazados pueden mostrarse deprimidos o con mucha actividad, buscando jugar con los humanos para poder ser incluidos y tomar de nueva cuenta la atención.
La violencia es una de las señales que más consternan a sus dueños, pues pueden atacar y arañar sin motivo alguno a otros animales o personas; de igual forma, cuando el minino se siente amenazado tiende a huir y rehusarse a salir hasta que se vayan los desconocidos, como puede ser la introducción de alguien nuevo sin presentación previa.
Los gatos usan principalmente su lenguaje corporal para expresarse, por lo que pueden llegar a ser sobreprotectores con sus dueños, no dejando que nadie que no sea ellos se le acerquen.
¿Cómo evitar el sentimiento de posesión en tu gato?
Para poder evitar el sentimiento posesivo de los gatos se pueden hacer las cosas antes de que las señales comiencen, ya que se pueden hacer socializaciones con la mascota desde una temprana edad, y que así crezca rodeado de otras personas y animales.
En el caso de la adopción es importante aclimatar el lugar para que el felino se sienta en casa apenas llegue a su nuevo hogar, con juguetes, bebedero, un lugar para comer y arenero; cuando se trata de integrar a una nueva persona o animal a la dinámica familiar se le debe presentar y tenerlo presente en cada momento posible para que no se sienta excluido.
Si notas agresividad en tu gato lo mejor será acudir a un veterinario especialista para descartar causas patológicas, ya sea para conocer qué es lo que provoca el cambio de ánimo o para conocer “pautas específicas en el tratamiento de los problemas de su gato”, como dicen expertos en animales.
JAP