Qué hacer si tus uñas están llenas y con hongos luego de usar semipermanente
Te explicamos cómo actuar en caso de que tus uñas tengan hongos.
El esmalte semipermanente se ha consolidado como uno de los más usados al momento de hacerse la manicura debido a su durabilidad y acabado impecable.
Sin embargo, lo que comienza como una solución estética de tres semanas puede terminar en una pesadilla dermatológica, ya que cuando no se realiza correctamente puede no solo debilitar las uñas, sino que además aparecne hongos.
¿Por qué aparecen los hongos en las uñas?
La aparición de hongos tras el esmalte semipermanente no suele ser culpa del esmalte en sí, sino de la técnica o el estado previo de la uña. Según la Academia Americana de Dermatología (AAD), la uña es una estructura porosa.
Cuando el esmalte se deja por más de 21 días o si hay un levantamiento mínimo en los bordes, se crea un espacio estanco donde se filtra humedad.
Esta humedad, atrapada entre la placa de la uña y el polímero, combinada con el calor corporal, genera una especie de "efecto invernadero", la cual es ideal para la proliferación de dermatofitos (hongos).
Por otro lado, con este tipo de tratamientos estéticos se suele usar una lima que busca "abrir el poro" de la uña antes de esmaltar, y esto debilita las capas de queratina, dejando la zona indefensa ante infecciones.
¿Qué hacer si detectas daño u hongos?
Si al retirar el esmalte semipermanete percibes que las uñas están blandas, con capas que se desprenden o manchas extrañas, es fundamental actuar bajo estos tres pilares:
El primer paso es dejar que la uña se oxigene y se seque. Por ningún motivo tienes que tapar el hongo con más esmalte. Además, es importante consultar con un profesional y no aplicar remedios caseros como vinagre o limón porque esto puede causar irritación o alergia.
Hay que mantener las uñas lo más cortas posible. El hongo se alimenta de la queratina y avanza hacia la matriz. Al mantenerlas cortas, reduces el área donde el microorganismo puede hospedarse. Además, se aconseja desinfectar todas tus herramientas (alicates y limas) con alcohol al 70% o directamente deséchalas para evitar la re-infección.
Finalmente, tanto la uña como la mano deben mantenerse hidratadas con aceites o cremas. La hidratación constante devuelve la flexibilidad y evita que la uña se quiebre "como un cristal".