Cómo hacer compost en casa y qué beneficio le brinda a las plantas
Te explicamos qué es el compost y qué debes colocarle dentro.
Realizar compost en casa es una de las prácticas más sencillas, económicas y sostenibles que podemos realizar para mejorar la salud de las plantas, e incluso se pueden ver resultados visibles desde el primer mes de aplicación.
A continuación te enseñaremos a hacer compost en casa y qué beneficios son los que podemos comenzar a ver en las plantas si lo usamos.
¿Qué es el compost y cuáles son sus beneficios?
El compost es el resultado de la descomposición controlada de materia orgánica. Cuando lo aplicamos en el suelo o en una planta o árbol, no solo se mejora su estructura física, sino que además facilita una mayor retención de agua y aireación.
Además, estimula la presencia de microorganismos beneficiosos que nutren las raíces de forma gradual, eliminando o reduciendo drásticamente la dependencia de fertilizantes químicos industriales, que a largo plazo pueden degradar el sustrato.
Además, es necesario explicar que para hacer compost no hace falta disponer de grandes terrenos; se puede realizar en balcones o patios pequeños utilizando una "compostera".
También puedes hacer compost en un recipiente o una caja improvisada, siempre que cuente con orificios para garantizar la ventilación, un factor crítico para evitar la putrefacción y los malos olores.
¿Qué alimentos o elementos podemos colocar dentro del compost?
- Materiales Verdes (Ricos en nitrógeno): Restos de frutas, verduras, cáscaras de huevo y posos de café. Estos aportan la humedad y los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.
- Materiales Marrones (Ricos en carbono): Hojas secas, cartón sin tintas, ramas pequeñas y serrín. Estos proporcionan la estructura y el carbono necesario para la energía de los microorganismos.
Además, es importante realizar un mantenimiento constante del compost. Por ejempo, puedes remover la mezcla al menos una vez por semana para oxigenar la masa y acelerar la descomposición. Además, es vital controlar la humedad: no debe estar ni muy seco ni empapado. Un consejo práctico para acelerar el proceso es trocear o picar los residuos antes de añadirlos.