Multas: millones de colombianos pueden pagar casi 900.000 pesos si se olvidan este elemento para conducir
Uno de los descuidos más comunes entre los conductores puede convertirse en una multa elevada y en un riesgo para la seguridad vial.
Conducir en Colombia implica cumplir una serie de requisitos que van más allá de portar la licencia o respetar los límites de velocidad. Uno de los descuidos más comunes entre los conductores puede convertirse en una sanción económica elevada y en un riesgo para la seguridad vial: manejar sin las gafas prescritas cuando la licencia de conducción así lo exige.
Aunque para algunos puede parecer un detalle menor, la normativa es estricta. Si en el documento oficial figura la obligación de usar gafas o lentes de contacto, el conductor debe llevarlos puestos en todo momento al manejar. No importa si el trayecto es corto o si los lentes están dentro del vehículo. El incumplimiento está tipificado como una infracción grave y puede derivar en una multa cercana a los 900.000 pesos en 2026.
¿Por qué manejar sin gafas puede generar una multa tan alta?
La conducta está clasificada como la infracción C13 en el Código Nacional de Tránsito Terrestre. Para 2026, la sanción económica asciende a $875.445 pesos, equivalente a 15 salarios mínimos diarios legales vigentes. Este valor se ajusta cada año de acuerdo con el incremento del salario mínimo, por lo que suele aumentar con el tiempo.
Más allá del monto, la medida responde a criterios de seguridad vial. Una deficiencia visual, incluso leve, puede afectar la lectura de señales, el cálculo de distancias o la reacción ante peatones y otros vehículos. Por esta razón, el Ministerio de Transporte exige pruebas visuales obligatorias al momento de expedir o renovar la licencia. Si el examen determina la necesidad de corrección visual, esta condición queda registrada y es de obligatorio cumplimiento.
Controles en vía y descuentos para reducir la sanción
La verificación de esta norma está a cargo de la Policía Nacional y de las secretarías de movilidad en todo el país. Durante retenes, controles rutinarios o revisiones aleatorias, los agentes pueden comprobar si el conductor cumple con las condiciones indicadas en su licencia, tanto en ciudades principales como en carreteras nacionales. Si la persona no usa las gafas prescritas, el comparendo se impone de inmediato.
No obstante, el sistema contempla mecanismos para reducir el impacto económico de la multa. Si el comparendo se impone en vía, el conductor puede obtener un descuento del 50% si paga dentro de los primeros 5 días hábiles y asiste a un curso pedagógico de seguridad vial. En caso de notificación electrónica, el plazo se amplía hasta once días hábiles.
Si estos tiempos se superan, aún es posible acceder a una rebaja del 25% dentro de los siguientes 26 días, siempre que se cumpla con la formación exigida. Las autoridades recomiendan revisar periódicamente las condiciones de la licencia y cumplirlas al pie de la letra. Un descuido aparentemente menor, como olvidar las gafas, puede terminar en una sanción costosa y completamente evitable.