Asofondos lanza dura advertencia a millones de colombianos que se jubilen en 2026
Un reciente informe de Asofondos encendió las alarmas al advertir que las condiciones para acceder a la jubilación podrían volverse más exigentes a partir de 2026.
El panorama pensional en Colombia enfrenta un nuevo foco de preocupación. Un reciente informe de Asofondos encendió las alarmas al advertir que las condiciones para acceder a la jubilación podrían volverse más exigentes a partir de 2026, especialmente para quienes están afiliados a fondos privados.
El gremio señala que decisiones recientes del Gobierno, particularmente relacionadas con el aumento del salario mínimo y ajustes en su cálculo, tendrían un impacto directo en el capital necesario para pensionarse. Este escenario podría modificar los planes de retiro de millones de trabajadores en el país.
¿Por qué será más difícil pensionarse en Colombia en 2026?
De acuerdo con Asofondos, el incremento real del salario mínimo y los cambios en el parámetro de deslizamiento elevan significativamente el monto requerido para financiar una pensión dentro del Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (Rais). Mientras en 2025 se necesitaban alrededor de 350 millones de pesos para obtener una pensión de un salario mínimo, en 2026 esa cifra subiría a cerca de 550 millones, lo que representa un aumento del 57%.
Este salto implica que los trabajadores deberán ahorrar aproximadamente 200 millones de pesos adicionales, lo que en muchos casos obligaría a extender la vida laboral para cumplir con el objetivo de retiro. Además, el informe advierte sobre la presión que esto genera en el seguro previsional (que cubre invalidez y fallecimiento) cuyo costo actual se ubica en 2,63%, muy cerca del límite legal del 3% establecido por la Ley 100 de 1993, lo que plantea dudas sobre su sostenibilidad a futuro.
¿Cómo funciona el sistema pensional en Colombia y a quiénes afecta?
El sistema pensional colombiano, regido principalmente por la Ley 100 de 1993, se basa en un modelo mixto con dos regímenes. El primero es el Régimen de Prima Media (RPM), administrado por Colpensiones, donde los aportes de los trabajadores activos financian las pensiones actuales. En este esquema se exige cumplir una edad mínima (57 años para mujeres y 62 para hombres) y al menos 1.300 semanas cotizadas.
Por otro lado, el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (Rais), gestionado por fondos privados, funciona mediante cuentas individuales en las que se acumulan aportes, rendimientos y un seguro previsional. A diferencia del régimen público, aquí no se requiere un número fijo de semanas, pero sí alcanzar el capital necesario para financiar una pensión, que como mínimo debe ser equivalente al salario mínimo.
En ambos casos, los trabajadores aportan el 16% de su salario mensual. Sin embargo, el aumento en el capital exigido impacta directamente a quienes están en el sistema privado, que ahora deberán replantear sus estrategias de ahorro. Para quienes no logren cumplir los requisitos, el sistema contempla alternativas como la devolución de saldos o la indemnización sustitutiva, aunque estas opciones suelen representar ingresos menores frente a una pensión formal.