El santuario colombiano que funciona como refugio de fauna marina
Este santuario alberga especies marinas que no se ven en todo el mundo.
En Colombia existe un santuario que sirve como refugio para la fauna marina. Se trata del Santuario de Fauna y Flora Malpelo, el cual ahora fue incluido en la Lista Verde de Áreas Protegidas y Conservadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
La Lista Verde es el estándar de oro mundial que certifica que un área protegida no solo posee una riqueza natural excepcional, sino que también cuenta con una gestión efectiva, equitativa y transparente que garantiza su preservación a largo plazo.
¿Dónde queda el Santuario de Fauna y Flora Malpelo?
El mismo se ubica a unos 500 kilómetros de la costa de Buenaventura, y abarca un área marina protegida de gran extensión que sirve como un punto de parada crítico en las rutas migratorias de numerosas especies.
Uno de los mayores atractivos de este santuario es su población de tiburones. Malpelo alberga una de las mayores congregaciones mundiales de tiburones martillo (Sphyrna lewini) y tiburones sedosos (Carcharhinus falciformis) en el planeta. Además, sus aguas son el hogar del extraño tiburón solrayo (Odontaspis ferox), una especie de aguas profundas que en Malpelo puede avistarse a profundidades menores.
Además, este santuario protege ecosistemas de arrecifes de coral, comunidades de peces de roca y especies que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo (endémicas), tanto marinas como terrestres (como el cangrejo de Malpelo o ciertas especies de lagartijas que habitan la roca seca).
A nivel mundial, el santuario de Malpelo se destaca por las siguientes características:
- Gobernanza ejemplar: La estructura de toma de decisiones debe ser justa y participativa.
- Diseño y planificación sólidos: Los límites y objetivos de conservación deben estar basados en ciencia.
- Gestión efectiva: Las acciones de control y vigilancia (especialmente contra la pesca ilegal) deben dar resultados medibles.
- Resultados de conservación exitosos: Demostrar que las especies y ecosistemas están realmente protegidos y saludables.
El ingreso a la Lista Verde de este santuario de debe gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno de Colombia, la Fundación Malpelo (liderada por la bióloga Sandra Bessudo) y la Armada Nacional. La vigilancia constante es el mayor reto, dado que la zona es acechada frecuentemente por flotas pesqueras ilegales atraídas por la abundancia de recursos.