Por qué la sal fina sala más que la sal gruesa
Quédate leyendo para descubrir los secretos de la sal fina.
Aunque parezcan iguales, no todas las sales se sienten igual en un plato. El tamaño de sus cristales influye directamente en cómo percibimos el sabor y por qué elegimos una u otra según la preparación.
¿Cuáles son los beneficios de la sal?
La sal es esencial para el funcionamiento del cuerpo: ayuda a regular el equilibrio de líquidos, permite la trasmisión de impulsos nerviosos y es clave para la contracción muscular. En cantidades adecuadas, el sodio que aporta es fundamental para mantener la presión arterial y el correcto funcionamiento celular.
Además, la sal cumple un rol importante en la alimentación diaria al realzar sabores y favorecer una mejor digestión, ya que estimula la producción de jugos gástricos. También ha sido históricamente utilizada como conservante natural, ayudando a preservar alimentos y a garantizar su consumo seguro.
¿Por qué la sal fina sala más que la sal gruesa?
La sal fina no tiene más sodio que la sal gruesa, pero al estar formada por cristales más pequeños se disuelve con mayor facilidad y se distribuye de manera uniforme. Esto hace que el sodio llegue antes a las papilas gustativas y que el sabor se perciba con mayor intensidad.
Además, cuando se mide el volumen, la sal fina ocupa menos espacio entre cristales. Esto hace que, en una misma medida, haya mayor cantidad real de sal que en la sal gruesa.