Rutina matutina de 5 minutos para hacer yoga facial y reducir la hinchazón
Te dejamos una rutina simple y rápida para hacer yoga facial en casa. Son solo 5 pasos.
La especialista en yoga facial, Carolina Winograd, asegura que existe una especie de "rutina mágica de rescate" de la piel, la cual se realiza en tan solo 5 minutos y que promete liberar tensiones acumuladas y devolverle la frescura al rostro sin necesidad de productos costosos.
¿Cómo realizar una rutina de yoga facial?
Cada vez son más las personas que lucen un "rostro cansado" el cual no surge como producto por la falta de sueño, sino que aparece por la reacción de los músculos faciales ante el estrés diario.
Acciones inconscientes, como apretar la mandíbula al concentrarse o fruncir el entrecejo frente a las pantallas, dejan huellas que endurecen las facciones. El yoga facial propone una transición consciente para regular la piel y liberar esos bloqueos, permitiendo que el rostro recupere su equilibrio natural.
Bajo la piel existen músculos de expresión que suelen mantenerse contraídos (como los maseteros y los corrugadores). Esta activación sostenida no solo marca arrugas, sino que dificulta la circulación linfática, provocando pesadez o hinchazón en los ojos al final del día. La clave de la rutina es la calidad del movimiento y no la cantidad de pasos.
Rutina de yoga facial: Paso a paso
Antes de comenzar, te aconsejamos aplicar un hidratante habitual para facilitar el deslizamiento de los dedos:
- Liberación de mandíbula (2-3 minutos): Utilizando los nudillos sobre los músculos maseteros (unión de los maxilares), se realizan movimientos circulares lentos. Esto ayuda a suavizar el contorno del rostro y relajar el tercio inferior.
- Relajación del entrecejo (1 minuto): Se apoya el dedo medio entre las cejas con una presión firme durante 60 segundos, para luego deslizarlo hacia el nacimiento del pelo. El objetivo es que el entrecejo deje de estar activo en momentos de reposo.
- Drenaje manual: Con los nudillos y una presión muy sutil, se deslizan los dedos desde las aletas de la nariz hacia las orejas (5 repeticiones por lado). Esto moviliza el líquido retenido y define mejor los pómulos.
- Apertura de la mirada: Se realizan micropresiones con los dedos anulares siguiendo el hueso orbital, desde el lagrimal hacia las sienes, lo que ayuda a relajar el músculo orbicular y "abrir" la mirada.