3 pueblos colombianos reconocidos por la ONU como los más hermosos
Estos 3 pueblos colombianos han sido elogiados por la ONU debido a diversas razones.
Colombia está repleta de destinos que son reconocidos a nivel mundial debido a su belleza, su cultura y la oferta gastronómica que le brinda a los turistas.
En esta ocasión te mencionaremos 3 pueblos colombianos que han sido reconocidos por la ONU Turismo (anteriormente OMT) dentro de su prestigiosa lista Best Tourism Villages.
¿Qué pueblos colombianos han sido reconocidos por ONU Turismo?
La ONU Turismo ha posicionado a Colombia como un referente de turismo rural y sostenible a nivel global. En la edición de 2024-2025, la organización destacó a tres municipios colombianos —Jericó, Choachí y Filandia— como destinos imperdibles, integrándolos en un selecto grupo de poblaciones que utilizan el turismo como motor de desarrollo y preservación cultural.
1. Jericó, Antioquia
Este destino se destaca por su impecable arquitectura colonial y su profunda herencia religiosa, siendo la cuna de la Madre Laura, la única santa colombiana. Cuenta con fachadas coloridas y calles empedradas, sino que también se destaca su industria artesanal, específicamente la fabricación del carriel antioqueño, un símbolo de la identidad paisa que ha trascendido fronteras.
2. Choachí, Cundinamarca
En este caso tenemos un pueblo que se destaca por su impresionante riqueza natural. Su mayor atractivo es La Chorrera, la cascada escalonada más alta de Colombia. El reconocimiento de la ONU viene de la mano de que este destino brinda bienestar a través de sus famosas aguas termales, y su enfoque en el ecoturismo, permitiendo a los visitantes conectar con el ecosistema de páramo de manera responsable.
3. Filandia, Quindío
Finalmente tenemos un pueblo en pleno Eje Cafetero, el cual conserva aún algunos rasgos de la arquitectura de "colonización antioqueña" y su compromiso con la cestería artesanal. El municipio ofrece vistas espectaculares desde el Mirador de la Colina Iluminada, consolidándose como un ejemplo de cómo una comunidad puede mantener vivas sus tradiciones mientras se abre al mundo de forma sostenible.